Colegio de Mamis

Volvimos a Arequipa después de diez años de haber vivido fuera. Anya, mi hija mayor, tenía solo tres años y estaba asistiendo a su cuarto colegio (nido ó guardería), algo no encajaba. Tuve mucha dificultad al momento de decidir mandarla al colegio con solo dos años, pero las circunstancias de esa etapa me obligaron a pensar que era lo mejor en ese momento. Siempre tuve claro que nadie podría ser capaz de cuidarla con el amor, atención y dedicación que yo le ofrecía. Cuando nació decidí hacer un paréntesis en mi vida profesional y criar a mis hijos durante su primera infancia, de manera que el vínculo de apego con Anya era aún más fuerte.

Dejarla en el cole era dejarla a cargo de una extraña para ella y para mí, y encima sin hacer muchas preguntas y menos interferir. Pero es así como van las cosas… o no? Hasta aquel día, que pasé a recogerla como de costumbre, Anya salió trastornada y con una voz firme me dijo “Mami, no me dejan jugar!!!” A ver, seguimos hablando de una niña de tres años. Ese fue su último día de cole. Finalmente decidí escuchar esa voz interna que solemos ignorar.

Porqué sentimos esa obligación de mandar a los niños al colegio a temprana edad? Muchas pensamos "Los niños necesitan interactuar con otros niños" ó "Necesitan ser más independientes". La verdad es que lo único que un niño necesita a esa edad es ese cariño paternal y mucho, pero mucho juego. Fue en esta etapa de cambios que conocí, una a una, a un grupo extraordinario de mujeres afines en cuanto a ideas de crianza y estilo de vida. Decidimos formalizar nuestras mañanas de juego en un "COLEGIO DE MAMIS" Cada una escogió un día a la semana para dedicar unas horas a JUGAR y organizar algunas actividades con los niños. Sin currículum, sin seguir un programa estructurado, sin agendas, sin presiones! Tres horas y media para compartir la mañana con los amigos. Mi Anya eventualmente ingresó al colegio a tiempo completo (aún así, la hacía faltar si el Colegio de Mamis organizaba algo especial) pero mi hija menor Zaya formó parte del grupo durante un año. Me siento muy agradecida con la experiencia. No pudieron estar mejor cuidadas y atendidas, todos teníamos el mismo interés en común y no hubieron llantos, dramas ni traumas. 

Cada mamá hacía lo que le era fácil y práctico hacer, cada una aportaba un talento diferente y especial. Yo ponía énfasis en la comida sana y las actividades al aire libre (tuve la suerte de tener una huerta en aquella época). Algunas de las actividades de "mis" Lunes eran:

  • Regar el Bio Huerto
  • Cosechar Hierbas y Vegetales maduros
  • Plantar
  • Sesiones de canto
  • Sesiones de cocina
  • Juegos en el jardín
  • Manualidades
  • Lonchera tipo Picnic en el jardín
  • Paseos por la "chacra" de en frente, ir a saludar a las vacas
  • Jugar con agua, barro, pintura y todo lo que es "sucio"
  • Comer helados de fruta mientras escuchaban cuentos e historias

Si eres una mami (o papi) y decides probar y hacer un break en tu vida profesional para priorizar la primera infancia de tus hijos, un Colegio de Mamis es ideal para tí! Y lo mejor es que es GRATIS!

Me encantó que mi hija esté a cargo de amigas en las que confío y que esté expuesta a sus talentos y lo que cada una tiene para ofrecer. Alia aprendió acerca del mundo que la rodeo a través de la amistad y familiaridad en un ambiente seguro. Fue una etapa inolvidable en su vida.
— Laura, Mami de Alia
Uno de mis orgullos más grandes es haber participado. Hasta ahora hablo sobre el cole de mamis con una sonrisa por los lindos recuerdos.
— Mafe, Mami de Marek
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Poder conocer las preferencias y gustos de cada niño me permitió compartir con Elizabeth mucho más acerca de sus amigos más cercanos y su día a día a una edad muy temprana.
Valoro mucho que mi hija haya estado en un lugar seguro compartiendo con adultos en los que confío y la consideraban parte de su familia.

Para aquellos acostumbrados a criar a tiempo completo, es un reto encontrar a personas en quien confiar. Me sentí tranquila sabiendo la calidad de personas involucradas en el grupo. A pesar de ser un día a la semana para cada mamá, no cualquiera acepta la responsabilidad de cuidar a un niño ajeno.
— Hanna, Mami de Elizabeth
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Ha sido una experiencia increíble para nosotros! Ya estoy viendo como hacerlo con Emma y buscando a la “promo”.
— Lucia, Mami de Patricio
Cada una le imprimía su sello al día que le tocaba recibir a los chicos, no había la presión de tener que cumplir objetivos, sino que al preparar tu día realmente lo disfrutabas, tenías tiempo para escucharlos. Si estaban enganchados con alguna actividad no la cortabas, todo giraba en torno a ellos, extraño!!!
— Tere, Mami de Triana
Jugando con playdough con la querida Janet

Jugando con playdough con la querida Janet

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FUENTES:

Fotos: The Mindful Sprout™ & Hanna Lee de Ojeda